Media maratón de Valdepeñas 2015

CARRERAS

El domingo 22 de febrero dió comienzo la primera prueba del circuito de carreras de Ciudad Real 2015..Como otros años, este circuito , comenzó con la Muy Heróica Media maratón de Valdepeñas, que este año cumplía su XX aniversario. Por este motivo, también se celebró una carrera paralela de 10 km.


En la linea de salida nos reunimos mas de 1100 atletas para la media maratón y unos 250 para los 10 km. La salida .


El día comenzaba fresco , pero sin riesgo de lluvia, día soleado. A las 10:30 horas se daba el pistoletazo de salida, la daba el concejal de deportes del Ayuntamiento de Valdepeñas. 


Este año la particularidad era que se corría en sentido contrario a la de otros años. La verdad es que ha sido un acierto, pues quitaba la subida por la calle real. Ahora se hace bajando, lo que da oportunidad de disfrutar de la plaza de España de este bonito pueblo.También se pasa por otras calles que anteriormente no. Esto también permitía el disfrute de otras esculturas que hay repartidas por todo el pueblo, otro acierto.


En esta carrera nos reunimos Alvaro, Jesús Ángel y Nacho. Disfrutamos de la carrera, del día y de la ciudad.


La organización, como todos los años, fue genial. A la llegada cada atleta recibía una medalla conmemorativa de la media maratón. Esta medalla, es la segunda, de una serie que se irán entregando en posteriores. Es una colección de algunas de las esculturas que hay en la ciudad.


El día anterior se organizó una carrera mini con mas de 400 niños.


Hasta el año que viene....si Dios quiere.



CARRERA AFANION.

En la mañana del sábado 21 de abril, en una de las etapas que recorre la provincia de Ciudad Real, unos cuantos valientes, del Club Atletismo BHELA I, como componentes del Batallón de Helicópteros de Ataque I, nos unimos a José María Silvestre, miembro de AFANION (Asociación de familias con niños con cáncer de Castilla-La Mancha).

 

La etapa comenzaba en Daimiel sobre las 9 horas en dirección a Ciudad Real. A su paso por Torralba de Calatrava se unieron al veterano atleta, José María, un nutrido grupo entre ellos Asunción Blanco, Alfredo Rguez. Palomo y Emilio Moreno-Chocano, además de Fernando Herrera Cuchillero y nuestro ciclista, fotógrafo….Juan. El día quiso acompañar y entre nublos y tímidamente cuando asomaba el sol discurrió la etapa, con un ligero viento y algo de frio al inicio.

A su llegada a Carrión de incorporó el grueso del Club como del Batallón, en total 18 componentes que acompañamos a José María hasta Ciudad Real, Carmelo Cid, Javier Fdez. Moreno, Nacho J Mañas, F. Javier López De Pablo, Tomás Fdez. Ayllón, J.Reyes López –Serrano Villarreal, Beatriz Gcía. Diaz, Nino Arnedo, J. Ángel Arenas, Edueado Mtez. Tena, J.Angel López Martín, Joan M. Martínez, A. Jesús Villarino y Manuel Escuderos. Gracias a todos por vuestro esfuerzo.

 

José María partió de Onil (Alicante), el 13 de abril, dividiendo en seis etapas maratonianas, hasta llegar a Toledo. Ésta carrera se ha llamado Proyecto Forrest 2.0.

Desde aquí le damos ánimos a José María en lo que le queda en su empresa hasta Toledo, suerte AMIGO.

LA EXPERIENCIA DE UN MARATON

MARATON DIVIDA PASTORA VALENCIA 2011

 

Llegó el tan ansiado fin de semana de la Maratón de Valencia, 27 de noviembre de 2011, era la fecha fijada, cinco meses pensando en esta fecha y cinco meses preparándome para ello.

Iniciaba el viaje a lo desconocido, nunca había corrido una maratón, pero con el pleno convencimiento de superarlo. Toda esta preparación, todo este esfuerzo, tenía que tener su recompensa. El destino no me podía fallar. Aunque siempre hay circunstancias y factores en los que tú no puedes intervenir, por mucho que corras, por mucho que entrenes o por mucho que reces, si eres creyente.

Con el mero hecho de inscribirte, “firmas” un contrato contigo mismo, un contrato en el que te vas a exigir dedicación, esfuerzo y mucho tiempo libre; mucho tiempo libre para esos extenuantes entrenos, que debes de restárselo al tiempo que pasas con tu familia. Tienes que entrenar haga frio, calor, llueva… Otro pilar importante de esta preparación son tu familia, sobre todo mi mujer y mi hijo, tus amigos y tus compañeros, que siempre, siempre tienen una frase de ánimo para los momentos de bajada de ánimos, cuando llegas cansado de un entreno o simplemente tomando un café. Sin ellos este objetivo no se hubiera cumplido. Gracias a todos.

Las semanas previas a la maratón llega la típica ansiedad, las preguntas de, ¿lo habré hecho bien? ¿Son suficientes los kilómetros que he recorrido? ¿Las tiradas han sido suficientes? Todo esto, cuando hablas con otros corredores te dicen que es normal, pero como yo era la primera maratón tenía todas esas dudas.

La última semana fue crítica, con dolores en la zona lumbar derecha, dolor en la rodilla derecha que, misteriosamente, de quitaba y se iba a la zona izquierda. Todo esto mis amigos lo relacionaban a los nervios, y eso era, pues en cuanto comencé a correr se fueron y no han vuelto (toquemos madera).

El ambiente a la llegada a Valencia es espectacular, muchísima gente en la recogida de dorsales. En el pabellón Príncipe Felipe está montada la feria del corredor con multitud de stands deportivos. El escenario es bellísimo la Ciudad de las artes y las ciencias de Valencia, la llega soñada. Todo estaba listo para la maratón y la pasarela encima del agua fantástica.¡¡Vaya recta final para la maratón!!!

Ya en la salida y dentro del cajón de las 4:00 horas, la adrenalina está a tope, allí se oyen los últimos comentarios.”¿Tu como vas a ir?”,”Esto no coge satélites”, “Ayer no pegaba ojo”, con este último comentario me quede mirándolo y me dije a mi mismo, “A mí también me costó dormir”. Suena el pistoletazo y salimos despacio, unas 15.000 personas, mucha gente de otros países. El running une a las personas y nacionalidades, ¿o no? Primer kilometro clavado 5:40, a este ritmo lo clavo, 4:00 horas. Con el grupo que voy, unas 30 personas, es muy dicharachero. Algunos se nota que van sobrados, porque van charlando y hasta contando chistes. En el kilometro 10, creo que van por encima del ritmo de 4:00 horas, el comentario de otros corredores me lo confirman y mi reloj también, la razón que da el practico (persona que marca el ritmo objetivo) para ese ritmo es, que en los kilómetros finales se baja mucho el ritmo. Pasamos la media maratón en 1:56:32, 3:30 por debajo de la marca objetivo, con una buena sensación pues me sentía bien. Sobre el kilometro 23 nos llegan noticias de meta; ya ha llegado el ganador 2:07:59, marcón. Hasta ahora en todo el recorrido está lleno de gente animándote, esto te sube la autoestima y más aún cuando ves una pancarta que dice “si lo has soñado, lo puedes realizar”. Kilómetro 33, nunca había corrido tanta distancia seguida, el muro para los entendidos, pero con buenas sensaciones. Llegamos al 35 y tengo un despiste y no cojo agua, grave error y más a falta de 7,195 km para la llegada. Eso si que fue el muro, pero que todos nos dimos contra él, pues todos los de las 4:00 horas íbamos al mismo ritmo, casi 6:00 minutos el km, aquí el practico nos recordó lo dicho en el km 10, “veis como hemos bajado el ritmo”. Todo esto lo intentaba contrarrestar con pensamientos positivos, el primero, que en meta estaba mi mujer y mi hijo esperando que apareciera y no podía defraudarles, otro era, cinco meses de entrenos para pararme ahora, otro, el recuerdo de todos los ánimos de mis amigos y compañeros, no ponía fallar a nadie y al primero que no podía fallar era a mí. Los últimos 2 kilómetros fueron espectaculares, hasta subí el ritmo, la gente se agolpaba y te animaba sin parar, me emociono con solo recordarlo; pero lo más grande, veo a mi hijo con 4 años aplaudiéndome en brazos de mi mujer, vaya subida de adrenalina, sprint final…..llego a meta, el tiempo…….es lo de menos, he acabado mi primera maratón, las lágrimas de la emoción salen, me acuerdo de mucha gente, doy gracias a Dios por su ayuda. El objetivo está cumplido y encima he bajado de 4:00 horas. 3:57:53.

Recibo mi medalla, como todos los que terminan, orgulloso de lo realizado y con buenas sensaciones. Pensando en el próximo reto. Pero ahora toca descansar que el cuerpo y la mente lo necesitan, que aunque no me duele nada, al día siguiente fue otra historia. Reencuentro con mi mujer y mi hijo que me abrazan y felicitan. Ducha y una comilona que me lo he ganado.

Recomiendo la experiencia a todo corredor.

Ignacio M Jiménez Mañas

Un año más llega el mes de mayo y con él llegan los 101 km de Ronda. 101 km que tenemos que recorrer en 24 horas. No se trata de una carrera del circuito sinó más bien de un reto personal, una experiencia, una prueba al sufrimiento. Los atrevidos atienden al nombre de Alfredo, Nacho, María, Juan Antonio y Asunción, ésta última con la ventaja de saber lo que les espera.

Amanecía nublado y no tardaron en caer las primeras gotas de la mañana. La salida a las 11:00 h. para marchadores. Ahí estamos los andarines, los corredores o los caminantes, todas las definiciones son válidas.

Los primeros kilómetros son para cruzar y salir de la ciudad de Ronda, donde las calles están rebosantes de gente animando a los cientouneros, que así es como se nos conoce en la zona.

Una vez dejamos Ronda a las espaldas nos vamos adentrando en sus campos, sus caminos, cruzamos términos municipales, cambiamos de pueblo, cambiamos de provincia.

El planteamiento es el mismo de siempre, correr, andar, volver a correr, volver a andar. Bajadas y llanos corriendo. Subidas andando. Yo te adelanto, tú me adelantas, yo te paso, tú me pasas. Y la lluvia se deja notar otro ratito, menos mal que somos precavidos y llevamos los chubasqueros con nosotros. Pero no hay problema si alguno se olvidó del chubasquero, para eso se inventaron las bolsas de plástico, sí, de basura. Un agujero para la cabeza y dos agujeritos en los lados, sacamos los brazos y listo el mejor chubasquero que te puedas imaginar.

Llegando a Arriate sabemos que el primer objetivo está conseguido, cruzamos el km 35. ¡Ánimo! ¡Esto va viento en popa!

Seguimos la ruta marcada y nos vamos acercando al segundo objetivo que es Setenil de las Bodegas, conseguimos el km 60. Aquí hacemos una parada, nos cambiamos de ropa, cogemos algo de más abrigo para afrontar la noche, por supuesto no nos olvidamos de las linternas, que serán nuestra luz cuando salga la luna.

El cansancio va siendo otro de los acompañantes del camino. Los pies, las rodillas, la espalda. Al que no le duele una cosa le duele otra, pero seguimos, con ganas, con ilusión, que todavía nos queda un poco.

Conseguimos el 3º objetivo que es Montejaque, el cuartel de la Legión. Km 75. Parada peligrosa porque aquí nos dan la cena calentita, ambiente hogareño, los dolores salen todos juntos…, pero hay que sacar fuerzas de donde no las hay, porque a estas alturas ya no las hay, y seguir hacia delante, porque el próximo objetivo ya es la Alameda del Tajo. Es Ronda. Es la meta.

Aquí descansamos, cenamos, nos curamos las ampollas, nos abrigamos…, y poco a poco vamos saliendo otra vez al mundo, a la oscuridad de la noche, a los caminos iluminados con nuestras linternas.

Ahora sí, iluminados tan solo por la luna y nuestras linternas continuamos andando. Pasamos la noche de camino en camino, pasando incluso por delante de la ermita. Una ermita en la cima de un monte, acompañada tan solo de un corral de ovejas, y por un montón de cientouneros que hoy cruzan por delante sin poder evitar hacer algún comentario acerca de su situación. Hay que subir una fuerte y larga pendiente para llegar a la ermita y directamente descender para llegar a Benaoján.

¿Nos va fallando la linterna o es que está amaneciendo? Más bien lo segundo. Va despuntando el día y solo nos queda la Cuesta del Cachondeo. Sí, una cuesta bastante larga y empinada que nos hará entrar en Ronda. Después de llevar todo el día y toda la noche andando y corriendo, corriendo y andando, llegar a Ronda es lo soñado, lo imaginado, lo esperado.

Tras callejear unos minutos enfilamos la calle que nos adentrará en la Alameda del Tajo, la recta final, la entrada en meta, ¡¡lo hemos conseguido!!, ¡¡llegamos!!, ¡¡estamos en meta!!, ¡¡hemos conseguido hacer los 101 km!!

¡¡¡¡¡ ENHORABUENA !!!!!

MARATON DE BERLIN 26/09/2010 crónica de Rubén Francisco

Estoy en casa. El médico me ha aconsejado que descanse. Dice que aunque esté bien y no tenga dolores el cuerpo necesita descanso. Le voy a hacer caso así que tan solo un trotecito por la mañana y relax en el gym por la tarde (piscina, sauna, yacusi.....)
Pues si. Estoy increíblemente mejor de lo que parecía que iba a venir el domingo después del gran esfuerzo que me supuso terminar la Maratón.


El día amaneció, como termino el sábado, lloviendo. Mientras nos acercábamos al Reichtag, donde estaba la zona de pre y post maratón, llendo en el autobús no paraba de caer agua sobre los cristales. No era lluvia torrencial sino esa lluvia constante de agua fina que te cala hasta los huesos. Pero no importaba. No hacía frío. Unos 15 grados...... Pienso que no llevo mallas, tan solo pantalón corto, quizá insuficiente para el roce constante de las piernas,..... ya veremos.
Bajamos del autobús y cogemos el metro; el acceso obviamente está cerrado y lo dejamos a unos 600 metros del destino final. Salimos por la boca del metro y sigue lloviendo. Nos disgregamos y cada uno va a la "guerra" por su cuenta. A partir de ese momento me quedo solo.
En la inscripción te preguntan los tiempos para repartir las zonas de salida y como soy primerizo no tengo tiempo; salgo en la zona H la última.
Sigue lloviendo.
La Organización reparte plásticos/poncho a todo el personal pero aún así sigue calando el agua.
Se acerca la hora de la salida y me acerco a coger posición en la salida. La pancarta de salida ni se ve. una marea de mas de 48000 corredores (según las inscripciones) están entre la linea de salida y yo; estoy en las últimas posiciones de salida.
Dan las 09:00 y suena el primero de los disparos. Salen los grupos A,B,C y D. Después de 6 minutos suena un segundo disparo y salen los grupos E y F. y a los 12 minutos el tercero. Por fin salimos el grupo H. El ritmo..... no hay ritmo, imposible, casi no se puede andar con la cantidad de gente que somos pero poco a poco se van viendo huecos. Llevo unos cinco minutos corriendo cuando veo una pancarta.....................SALIDA!!!!!
Los primero 25 km fueron de ir rodando y con sensaciones muy buenas. Calado hasta los huesos, no ha dejado de llover, pero bien alimentado e hidratado, aprovecho bien los avituallamientos.
Primera mala noticia: el mp3 se me queda sin batería ahora si que me quedo solo del todo.
Comienza una lucha contra el asfalto, la lluvia, el dolor de piernas y lo que es peor, la cabeza.
Nadie con quien hablar, o simplemente con quien ir acompañado. Demasiados kilómetros por delante, demasiado tiempo.
Llega el km 35 y me quiero retirar. No tengo ganas, fuerzas ni físicas ni síquicas para continuar con el dolor de piernas que tengo pero a cabezón me ganan pocos. Saco fuerzas de flaqueza; sigue el agua, los movimientos intestinales involuntarios..... (mecagüen), y a ver como no paras.......... a hacer cola en las letrinas portátiles que la Organización a repartido por el recorrido. Lo malo no es el parar a hacer nada sino el continuar después de haber parado cuando se han enfriado un poco las piernas.
Continúo, y eso dueeeeeleeeeeeeee!!!!!!!!
Los kilómetros no pasan y por fin llega el 40. No me lo creo!!! solo 2km 165m me separan de conseguir una meta mas en mi vida. Poco después del 41 me encuentro a un chaval que intenta ponerse de pie pero las fuerzas y , sobretodo, el dolor no le dejan. Le ofrezco mi ayuda y la acepta. Necesita ayuda para andar. Al ir pendiente de él la distancia que restaba no la pude disfrutar como me hubiera gustado, solo veía a mi lado, cogido de mi brazo a ese chaval que tenía una cara de sufrimiento que no había visto nunca y que con lágrimas en la cara solo podía decir "sorry".
El sufrimiento propio de los últimos 5 km se había hasta olvidado. No había dolor.
- Sorry, no!!!! tenemos la meta al lado; la veo, ¿la ves?; un poco mas. Vamos amigo mio, un último esfuerzo. A unos 20 metro de la meta otro corredor me echa una mano y pasamos los tres por la linea de meta. No he vuelto a saber nada del chaval, se lo llevaron las asistencias médicas. Recojo mi medalla y a la ducha.
Como resumen os diré que ha sido una experiencia preciosa pero muy dolorosa. Para la próxima, como dicen mis compañeros del equipo, a preparársela mejor,"tío perro".


Ahora necesito mi propio final. Lo tendré en la próxima.